
Siempre digo que pretendo acompañar a Miguel es su vida y con esta frase, a lo que me refiero es que quiero que Miguel tenga SU PROPIA VIDA. No quiero ser yo quien tome todas las decisiones, ni que lo hagan su padre o sus hermanos, quiero que él tenga la oportunidad de decidir.
Y para eso lo mejor es empezar a escuchar sus propias decisiones, que a veces no las transmite con palabras, si no con gestos, con actitudes, con sonrisas... y hay que aprender...